Lo que dicen quienes confiaron
Ariel fue el primer fotógrafo que le escribimos. También al primero que le dijimos que no — su presupuesto era mayor al que teníamos disponible.
Luego de hacer research con otros 15 fotógrafos, le volvimos a escribir. Si bien su presupuesto seguía siendo el más alto, la calidad de su trabajo también lo era.
Más allá de sus fotos — que son increíbles — fue muy profesional, muy atento, nos cuidó mucho en el pre y post casamiento.
Todos los invitados hablaron maravillas de él y su equipo.
La decisión de contratarlo fue la mejor de todas. Sin dudas lo volveríamos a elegir.

Ariel fue el primer proveedor que contratamos y, sin dudas, el mejor hallazgo que tuvimos.
Nuestra primera conversación fue para decirle que no nos gustaba posar, que éramos algo tímidos. Él nos sacó toda presión diciéndonos que no iba a pasar nada que no quisiéramos.
Y he aquí — más de un año después — tenemos fotos posando. Porque logró sacar de nosotros esa timidez y generó una atmósfera íntima en la que nos sentimos cómodos en todo momento.
Entrevistamos a muchos fotógrafos. Ariel le pone un valor agregado que muchos otros no tienen — y que es invaluable cuando pasa todo el casamiento.
Gracias por estar en uno de los momentos más lindos de nuestra vida, haciéndonos todo más simple.

Conocí a Ariel mucho antes de contratarlo.
Me lo crucé en la previa de un casamiento, en medio del caos, y se adaptó de inmediato.
Hizo algo que no todos saben hacer: estar sin estar.
Soy fotógrafa y soy exigente. No me sorprende cualquiera. Con el tiempo, después de verlo trabajar en otros eventos, supe que si algún día me casaba, él iba a ser mi fotógrafo. Y así fue.
Durante todo el proceso me transmitió algo muy poco común en este rubro: confianza y tranquilidad.
Las fotos hablan por sí solas.






