Lo que dicen quienes confiaron
Ariel fue el primer proveedor que contratamos y, sin dudas, uno de los mayores aciertos.
Desde el primer contacto, su claridad y transparencia nos hicieron sentir tranquilos. Le dijimos que no nos gustaba posar, que éramos tímidos, y nos sacó toda presión explicándonos que nada iba a ser forzado.
Durante el casamiento logró generar una atmósfera cómoda e íntima, en la que todo fluyó con naturalidad.
Entrevistamos a muchos fotógrafos, pero Ariel tiene un valor agregado que pocos ofrecen: saber acompañar todo lo que pasa durante el día y hacer que las cosas funcionen.
Nos hizo todo más simple y hoy volveríamos a elegirlo sin dudar.
Conocí a Ariel mucho antes de contratarlo como fotógrafo.
Me lo crucé en la previa de un casamiento, en medio del caos, y se adaptó de inmediato. Hizo algo que no todos saben hacer: estar sin estar.
Soy fotógrafa y soy exigente. No me sorprende cualquiera. El resultado de ese casamiento fue lo que me hizo buscarlo sin dudar.
Con el tiempo, y después de verlo trabajar en otros eventos, supe que si algún día me casaba, él iba a ser mi fotógrafo. Y así fue.
Durante todo el proceso me transmitió algo muy poco común en este rubro: confianza y tranquilidad.
Las fotos hablan por sí solas.
Si esta forma de entender la fotografía de bodas también representa lo que están buscando, conversemos y veamos si somos el equipo indicado.





















